Dar el salto a una liga más competitiva genera expectativas e ilusiones. A principios del 2020, esa era la situación del Club Universitario de Rosario, pero se postergó por la pandemia ocasionada por el COVID-19. Para este año, el nivel de incertidumbre vuelve a estar arriba y el proyecto es el mismo: protagonismo en la Primera C y el ascenso.
Para alcanzar dichos objetivos, la institución con sede en Avenida del Huerto 1051 realizó modificaciones. La de mayor coyuntura fue la salida de Rodrigo Schenone como director técnico, y la posterior llegada de Lisandro Brusco en ese cargo, proveniente de Echesortu (club que dirigió en 2020 hasta octubre, lapso en el que clasificó a la fase final del Torneo de Verano).
“Mi llegada se dio a partir de un llamado de Lucas Fortini (jugador) y Sebastián Paloma (coordinador). A ellos los conozco hace un tiempo desde Arofusa, cuando jugué en Sociedad Libanesa (2015). Generamos una buena relación y siempre estuvo la propuesta, hasta que este año me decidí”, contó Brusco a Cuna Del Futsal.
El futsal en Uni es relativamente nuevo, ya que se incorporó en 2017. Luego de varios años en Arofusa, en los que se coronó campeón, en 2020 se volcó a los torneos de la Asociación Rosarina de Fútbol (ARF). Es decir, al menos por historia, la prioridad en la institución la tienen otros deportes, como el rugby, el básquet y el hockey.
“Me encontré con un club en el que el futsal es nuevo, pero está siendo reconocido a partir del trabajo de profes, jugadores y el equipo de capitanía. Tenemos en claro que el futsal tiene que ganarse un lugar”, reconoció el nuevo DT de Uni. Afortunadamente para el nuevo grupo de trabajo, el deporte en sí goza de recursos suficientes para su correcto desarrollo, como una cancha específica, herramientas de entrenamiento y 17 jugadores en el plantel de primera (14 de campo y tres arqueros).
⇒ Cuna Del Futsal vs. Lisandro Brusco
Con ese amplio grupo, el elenco de zona sur intentará adaptarse a una nueva competencia. “Seguramente va a costar. Hay que romper determinados vicios o costumbres que tienen incorporados los jugadores y adquirir hábitos de este futsal, como la intensidad de juego. Yo creo que a medida que pasen los partidos lo vamos a ir incorporando”, subrayó Brusco. Por ese motivo, y para medir dónde están parados, decidieron realizar encuentros amistosos contra equipos de categorías superiores.
El exentrenador de Echesortu (que decidió cambiar de aires porque creía que era lo mejor para el proyecto de Eche y su crecimiento personal –en su lugar quedó Nicolás Canavecio, extécnico de Rowing-), teniendo en cuenta la poca historia del futsal en Uni, reconoció que uno de los objetivos es “visibilzar” más el deporte dentro de la institución. “Buscamos incorporar jugadoras y jugadores a las divisiones inferiores, porque creemos que es la base fundamental de este deporte”, contó.
Sin embargo, la meta principal a nivel competitivo es otra. “La expectativa es ser protagonistas en el torneo y lograr el ascenso”, resaltó Brusco, quien también tiene objetivos personales. “Quiero crecer en el rol de director técnico. Voy a volcar y a compartir el conocimiento adquirido a partir de la experiencia de haber jugado mucho tiempo”, cerró el exarquero, que cuenta con más de dos décadas de carrera en el futsal rosarino.
Potterhead, sherlockiano y guardiolista ⚡🔎⚽





















